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Los océanos marcan un récord de calor en julio mientras El Niño se intensifica

La superficie marina promedió 20,96 °C y encadenó un segundo mes de récord, según Copernicus. El Pacífico tropical, el Atlántico y el Mediterráneo concentraron anomalías, mientras julio igualó la segunda temperatura global más alta y quedó 1,47 °C sobre el nivel preindustrial.

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La temperatura media de la superficie de los océanos alcanzó 20,96 °C en julio de 2026, el valor más alto registrado para ese mes. El informe mensual de Copernicus confirmó así un segundo récord consecutivo después de junio. La marca combina una tendencia de calentamiento de largo plazo con el desarrollo de El Niño en el Pacífico ecuatorial.

El Pacífico tropical mostró temperaturas excepcionales allí donde se organiza el acoplamiento oceánico y atmosférico de El Niño. El fenómeno redistribuye calor y modifica lluvias, vientos y trayectorias de tormentas, pero no actúa solo: los gases de efecto invernadero han elevado la base térmica sobre la que opera cada oscilación natural.

El Atlántico cercano a Europa y el Mediterráneo también soportaron ondas de calor marinas intensas. El calentamiento prolongado estresa corales, peces y cadenas alimentarias, y afecta pesca, acuicultura y comunidades costeras. Además, una superficie más cálida aumenta evaporación y puede aportar energía y humedad a episodios meteorológicos extremos.

Europa occidental registró una media atmosférica de 21,62 °C, 2,79 °C sobre la referencia y por encima del récord de 2022. Francia tuvo su julio más caluroso desde el inicio de mediciones en 1900. El calor y la sequedad favorecieron incendios y humo capaz de viajar lejos, deteriorando la calidad del aire fuera de los focos.

La sequía redujo a niveles históricos ríos como el Sena, el Rin y el Danubio, con impactos en agricultura, navegación y precios de transporte. En Alemania, algunas barcazas sólo podían llevar 20% de su carga habitual. El dato muestra cómo el calor oceánico y continental termina trasladándose a cadenas de suministro, energía y alimentos.

En el conjunto del planeta, julio promedió 16,9 °C y empató estadísticamente con 2024 como el segundo julio más cálido, detrás de 2023. Quedó 1,47 °C por encima del promedio preindustrial de 1850-1900. Un solo mes próximo a 1,5 °C no equivale a superar de forma permanente el objetivo de París, definido sobre promedios largos.

Copernicus también observó sequedad inusual en Canadá, Estados Unidos, China, Argentina, Uruguay y Bolivia, mientras el sur de Brasil presentó humedad y lluvias por encima de la media. Las próximas mediciones mostrarán cuánto añade El Niño al calor acumulado. El seguimiento debe integrar temperatura superficial y profunda, olas marinas, ecosistemas, nivel del mar y consecuencias sociales.