La construcción de la primera instalación británica de captura de carbono a escala completa integrada a una planta de energía a partir de residuos ingresó en una nueva fase en el proyecto Protos, cerca de Ellesmere Port, en Cheshire. La iniciativa es impulsada por Encyclis y se acoplará al Protos Energy Recovery Facility, una planta destinada a tratar residuos no reciclables y convertirlos en electricidad de base.
El proyecto prevé capturar alrededor de 370.000 toneladas de CO2 por año provenientes de los gases de combustión de la instalación de valorización energética. Ese volumen será separado mediante tecnología de captura y luego transportado por infraestructura del clúster HyNet North West hacia Liverpool Bay, donde se proyecta su almacenamiento permanente en reservorios agotados bajo el lecho marino.
La obra tiene relevancia porque combina tres dimensiones que suelen analizarse por separado: gestión de residuos, seguridad energética y reducción de emisiones industriales. Para Fundación Argentina ASE, este tipo de experiencia permite observar cómo la transición ambiental depende no solo de metas climáticas, sino también de infraestructura, regulación, financiamiento, operación técnica y coordinación entre actores públicos y privados.
Protos ERF se encuentra en etapa de puesta en marcha y está diseñado para procesar hasta 500.000 toneladas de residuos residuales por año. La planta también prevé generar 49,9 MW de electricidad de base para la red, recuperar metales y utilizar cenizas de fondo de incineración como insumo para agregados de construcción, dentro de un enfoque de recuperación de recursos.
La captura de carbono no reemplaza la reducción, reutilización ni reciclaje de materiales. Su interés aparece en sectores difíciles de abatir, donde persisten corrientes de residuos que no pueden ser recicladas de manera efectiva y donde la combustión genera emisiones que requieren tratamiento. En esos casos, la discusión ambiental exige evaluar desempeño real, monitoreo, costos, trazabilidad del CO2 y garantías de almacenamiento seguro.
Kanadevia Inova fue instruida para avanzar como contratista de ingeniería, compras y construcción, con una tecnología de lavado con aminas aplicada a los gases de combustión. El programa de construcción y puesta en servicio fue planteado en un horizonte de tres años y medio, con entrega prevista hacia mediados de 2029.
El proyecto cuenta con apoyo del Departamento de Seguridad Energética y Cero Neto del Reino Unido y forma parte de la estrategia británica de despliegue de captura y almacenamiento de carbono. También se vincula con Liverpool Bay como sistema de transporte y almacenamiento, operado por Eni dentro del desarrollo regional de HyNet.
Para los países australes, sudamericanos y emergentes, la experiencia ofrece una señal de método más que una receta directa. La descarbonización industrial requiere capacidades públicas, datos confiables, planificación territorial, permisos ambientales robustos y una mirada que articule ambiente, producción, empleo e innovación. Esa es la agenda que ASE considera central para discutir tecnologías climáticas con seriedad, sin simplificaciones ni promesas automáticas.