Actualidad ASE
Actualidad ASE

La recuperación del saiga en Kazajistán recibe reconocimiento internacional

La población pasó de alrededor de 40.000 ejemplares a más de cuatro millones en dos décadas, según Earthshot. El avance de Altyn Dala combina respaldo estatal, ciencia y alianzas, pero requiere sostener hábitat y vigilancia.

ASE AUDIO

Escuchar este artículo

Listo para escuchar

El príncipe Guillermo destacó públicamente la recuperación del antílope saiga en Kazajistán y atribuyó parte del avance al respaldo del Gobierno a la conservación. La mención ocurrió en un programa especial de la BBC dedicado al premio Earthshot.

Según Earthshot, la población pasó de unos 40.000 animales a más de cuatro millones en dos décadas, después de una caída severa por caza furtiva y enfermedades. Las cifras provienen de estimaciones poblacionales y pueden actualizarse con nuevos censos.

La Iniciativa de Conservación Altyn Dala ganó en 2024 la categoría Proteger y Restaurar la Naturaleza y recibió un millón de libras. El reconocimiento aporta recursos y visibilidad, pero el resultado ecológico se apoya en años de trabajo anteriores al premio.

La alianza reúne al Gobierno de Kazajistán, la Asociación para la Conservación de la Biodiversidad de Kazajistán y socios internacionales. Sus herramientas incluyen patrullaje contra la caza furtiva, seguimiento científico, expansión de áreas protegidas y gestión de sitios de cría y alimentación.

El saiga es una especie móvil que depende de grandes paisajes de estepa conectados. Su recuperación no puede medirse sólo por el total de individuos: también importan rutas de migración, disponibilidad de agua, brotes de enfermedad y convivencia con la producción ganadera y agrícola.

Altyn Dala extendió su trabajo a otras especies y ayudó a reintroducir caballos de Przewalski tras una ausencia de unos 200 años. Esa ampliación busca recuperar funciones del ecosistema, no sólo aumentar poblaciones aisladas.

El caso muestra que el apoyo público sostenido, la ciencia y las alianzas pueden revertir un colapso. Mantener el éxito exigirá monitoreo transparente, protección frente a infraestructura y expansión agrícola, respuesta sanitaria rápida y participación de comunidades de la estepa.